Los albores de la Humanidad y su desarrollo
Cuando se originaron los primeros seres humanos es un tema de gran
complejidad, puesto que no siempre hay evidencias científicas
absolutas.
Sin embargo, un conjunto de hechos obtenidos a
partir de descubrimientos arqueológicos, geológicos y biológico químico
permiten construir un cuadro histórico de esta lejana época
prehistórica; ellos se interpretan dentro de una amplia visión
evolucionista que se originó a mediados del siglo XIX (Charles Darwin) y
que ha sufrido importantes enriquecimientos en la segunda mitad del
siglo XX por ejemplo, los aportes de Stephen Jay Gould (teoría de los
equilibrios puntuados o intermitentes).
Los homínidos
Los hombres actuales (hombre moderno u Homo sapiens sapiens) y sus
antepasados fósiles se conocen con el nombre de homínidos. A fines del
período geológico Terciario (que dura entre 60 y 3 millones de años) se
produjo la separación de los primates y los homínidos, que poseían
locomoción bípeda (andaban en dos pies).
El homínido más antiguo es el encontrado en el desierto Djourab, en
África Central. El hallazgo incluye un cráneo casi completo, dos pedazos
de mandíbula y un puñado de dientes. Aunque no hay fechas absolutas,
mediante la comparación con los huesos hallados en sitios similares en
Kenia y Etiopía, los investigadores les dan a sus fósiles una edad de 7
millones de años. Si esta edad se confirma, la separación de primates y
homínidos iría más allá de los 7 millones de años. Otro descubrimiento
importante de un antiguo homínido se hizo en Etiopía; este tendría una
antigüedad de 4.4 millones de años.
También en los alrededores del Lago Turkana (en África Oriental, en
el norte de Kenia), hace algunos años se descubrieron restos de
mandíbulas, dientes, tibias, huesos de la muñeca en el yacimiento de
Kanopoi, cuya antigüedad sería de 4.1 millones de años. Este homínido,
que caminaba sobre sus dos piernas y tenía dientes pequeños de aspecto
lejanamente humano, podría ser un antepasado del Australopithecus
afarensis.
En la actualidad, los paleoantropólogos reconocen, desde los 4 millones de años, dos géneros de homínidos:
- Los
Australopithecus, que tienen varias especies,
se fechan entre los 4.1 y 1 millón de años. De acuerdo a la mayoría de
los investigadores todos estaban adaptados para el bipedismo. Sin
embargo, no habrían sido fabricantes de artefactos (armas o
herramientas).
- Los
Homo, que, en orden de antigüedad, se
identifican con las especies: habilis, erectus, neandertales y sapiens
sapiens. Todos fabricaban instrumentos.
Los Homo
El Homo habilis tiene una antigüedad que fluctúa entre los 2.5 y 1.6 millones de años; posee un cerebro mayor (630 cm
3)
y dientes más pequeños que el Australopithecus. Habría sido el primer
fabricante de instrumentos de piedra: percutores del tamaño de un puño y
pequeñas lascas afiladas. Más que cazadores, eran carroñeros.
El Homo erectus aparece hace unos 1.8 millones de años y se
caracteriza, en gran medida, por ser lo que será el futuro Homo sapiens.
Se trata de un homínido que alcanza una estatura igual a la del
sapiens, con una capacidad encefálica de término medio (1000 cm
3);
tiene locomoción bípeda y una gran capacidad para hacer instrumentos.
Poseía un lenguaje rudimentario que le permitió comunicarse entre ellos.
Eran carroñeros y cazadores.
En Europa, la especie erectus se encontraba hace 800 mil años.
Estudios hechos en Atapuerca (España) han permitido definir la especie
antecessor, que podría ser el antepasado del Homo heilderbergensis y
también de los primeros neandertales.
El hombre de Neandertal
Aunque fue la primera especie fósil identificada en el siglo XIX, en
Alemania, valle de Neander, sigue provocando discusiones entre los
antropólogos. Las preguntas se refieren a si esta especie fue un
antepasado directo del Homo sapiens o si se extinguió con la llegada de
los humanos modernos, entre los 40 y 35 mil años atrás.
Esta especie está compuesta por individuos de rostros toscos, frente
semi huidiza, cuerpos fuertes, estatura baja (1,65 cms.), pero un
cerebro de gran capacidad encefálica, igual o superior al Homo sapiens.
Son los autores de una desarrollada, hermosa y compleja "industria"
lítica que se conoce con el nombre de musteriense. Sin lugar a dudas
poseían un lenguaje hablado, obviamente más simple que el que tuvieran
los sapiens modernos.
Los orígenes del Homo neandertalensis, que vivió en diversos
continentes, menos en América, desde los 230.000 hasta los 35.000 años,
se relacionan con algún tipo de Homo erectus que habitó en Europa.
Algunos estudiosos señalan al Homo heidelbergensis (Mauer, Alemania)
como el antecesor directo de la especie Neandertal.
Para los hallazgos ocurridos en el Cercano Oriente (especialmente en
Israel) se ha presentado la hipótesis de que pudo haber una relación,
hace unos 100.000 años, entre los hombres de Neandertal y los primeros
sapiens sapiens (yacimientos de Quafzeh, Skul y Tabun).
Homo sapiens sapiens
Las huellas fosilizadas pertenecientes a una mujer moderna, que
tendría una antigüedad de 117.000 años, se encontraron cerca de
Sudáfrica, junto a la laguna de Langebuan.
Los recientes estudios del ADN mitocondrial postulan que los humanos
modernos vivieron en África antes que en otros continentes. Hay que
recordar que este material genético se transmite a través de las
mujeres. Solo si hay continuidad femenina se puede retroceder en el
tiempo hasta llegar a una hipotética primera mujer (madre). A esta
primera madre se le ha llamado Eva, y su antigüedad oscila entre los
150.000 y 200.000 años.
Desde África los sapiens sapiens habrían avanzado hacia el Cercano
Oriente (Palestina), donde hay yacimientos antiguos de alrededor de
100.000 años. A Europa estos hombres modernos habrían entrado hacia los
40.000 años; a Australia, entre los 40.000 y 50.000 años, y a América,
un poco más tarde.
El sapiens sapiens es el antepasado más directo de la actual
Humanidad. Por lo tanto, posee una desarrollada cultura, que con el
correr del tiempo se hizo cada vez más compleja. Tiene una anatomía
igual a la nuestra y una gran capacidad cerebral (1350 cm
3). Fue la especie que invadió todos los continentes y la que organizó su vida en variadas estructuras sociales y políticas.
¿Cómo era aquel mundo?
El mundo habitado por los hombres prehistóricos se caracterizó por
sucesivas glaciaciones (avance de los hielos) e interglaciaciones
(retroceso de los hielos). Todo este período se denomina Pleistoceno (o
Cuaternario).
El Pleistoceno se divide en tres fases: la Inferior (2.5 millones a
780.000 años), la Media (780.000 a 130.000 años) y la Superior (130.000 a
10.000 años). A su vez, cada una de estas fases se subdivide en
pequeños avances y retrocesos (climas frío, fresco a templado, cálido).
Así, por ejemplo, gran parte del tiempo en que habitaron en Europa los
neandertales, entre 130.000 y 35.000 años, las condiciones climáticas
fluctuaban entre el frío y el calor.
En general, en el Pleistoceno Superior (en donde vivió el neandertal y
el sapiens sapiens) había paisajes abiertos en los que manadas de
grandes mamíferos se alimentaban de las capas herbáceas y de la espesa
vegetación.
Australopithecus afarensis
En Etiopía, en Hadar, desde 1974 se han encontrado más de 320 restos
fosilizados de un homínido llamado Australopithecus afarensis (al primer
hallazgo se le llamó Lucy). Esta especie vivió entre los 3 y 3.6
millones de años y tenía con toda seguridad locomoción bípeda.
En Laetoli (Tanzania) se descubrieron, muy bien conservadas, huellas
fosilizadas de un homínido que caminaba en posición erguida; este
ejemplo de bipedismo ha sido fechado con una antigüedad de 3.6 millones
de años. Para algunos especialistas, se trataría de un Australopithecus
afarensis.