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martes, 3 de febrero de 2015

Egipto: la paleta de Narmer

Les acercamos un texto extraído del blog amigo Explorando Egipto, debajo tendran el link para acceder a la nota directamente


PALETA DE NARMER







La paleta de Narmer (Museo de El Cairo) es uno de los principales documentos que atestiguan la unificación del Alto y el Bajo Egipto en un solo Estado. Fue descubierta en 1894 en Hieracómpolis. Se trata de una placa de esquito de 64 cm de alto esculpida por ambas caras. En ella se representa al faraón Narmer, iniciador de la I Dinastía. Con él se inicia la monarquía dual sobre las Dos Tierras.


Al detalle:



Representación número 1:


En la parte superior vemos en los extremos unas cabezas de vacas celestes relacionadas con la diosa Bat, asociada con la fecundidad y el orden cósmico, y en el medio un serej. El serej es esa especie de cuadrado que representa la fachada de un palacio y donde se sitúa el nombre del faraón en este caso, Narmer (El magnífico siluro).



En la parte central de la primera representación vemos tres figuras. Por un lado, vemos al faraón sujetando una maza y con la otra mano a uno de los vencidos en posición de sometimiento. Está representación formará parte de la tradición iconográfica de los faraones a lo largo de la historia del Antiguo Egipto. El faraón lleva la corona del Alto Egipto y viste con un faldellín decorado y con la cola de toro, luciendo además, una barba postiza. El cautivo está representado con barba y y el pelo rizado, atributos de los libios o de gentes del Bajo Egipto. A la izquierda del faraón vemos al portador de las sandalias y de aguamanil, un funcionario de alto rango. A la derecha del faraón, vemos un halcón, el dios Horus, que representa la divinidad del rey, sobre flores de papiro y sometiendo de nuevo al enemigo. Las flores de papiro eran un símbolo del Bajo Egipto.

Todos estos signos nos hablan de una conquista del Delta por parte del faraón.

Por último en la parte baja de la representación 1, vemos a dos enemigos junto al signo de las ciudades sometidas.

Representación 2:

Debajo de las vacas celestes vemos una representación del faraón esta vez portando la corona del Bajo Egipto y seguido de nuevo por el portador de sandalias. El faraón es precedido por una serie de portaestandartes. Todas las figuras miran en dirección a los enemigos mutilados. Los distintos tamaños de las figuras nos muestran un grado de jerarquización social que estará presente a lo largo de toda la historia del arte egipcio.



En la parte central de la figura 2 vemos dos animales de estilo mesopotámico con las cabezas entrelazadas. El hueco que dejan en medio servía para moler el khol, un polvo cosmético para los ojos. Los animales contenidos simbolizan la contención del desorden propiciada por la unificación.





Por último, en la parte baja de la representación 2, vemos un toro arremetiendo contra una ciudad. El toro representa el poder del faraón, de ahí a que los faraones siempre lleven colgando una cola de toro en las representaciones egipcias.


Por lo tanto, en esta paleta podemos ver el grado de abstracción de las representaciones egipcias y su gran iconografía. Así pues, el faraón puede ser representado tanto en su forma humana, como en la forma de Horus resaltando su condición de realeza o en forma de toro resaltando su fuerza. Este nivel simbólico y abstracto se extrapola a todas las representaciones del Antiguo Egipto por lo que es muy importante ver más allá de lo que se nos muestra y atender al significado completo de la representación.



Bibliografía:

Richard H. Wilkinson. Magia y símbolo en el arte egipcio. Alianza forma. Madrid. 2003.

Parra. J.Miguel. El Antiguo Egipto. Marcial Pons. Madrid. 2011.


Extraido del blog Explorando Egipto

jueves, 16 de octubre de 2014

Escribiendo con jeroglificos

Al analizar los sonidos que representan algunos signos, con los chicos de 1ro B de la ESB 313 escribimos en las cartelas nuestros nombres y tratamos de identificar con el diccionario algunos símbolos de la tableta que esta debajo, resulta ser la historia de uno de los faraones

Compartimos con uds algunos trabajos








Para ver todo el album: jeroglificos
Para mas información sobre el tema ver en este blog: Comprension de jeroglificos



viernes, 18 de julio de 2014

La esclavitud en el Antiguo Egipto


Esclavos y condenados en el Antiguo Egipto

La esclavitud va unida al hombre y a todas las culturas del mundo antiguo. “Si hay un aspecto que podamos decir que caracteriza a todas las culturas del mundo antiguo éste es, sin duda, el de la esclavitud. La utilización del hombre por el hombre para que realice determinados trabajos a la fuerza es conocida prácticamente desde que empezamos a poseer testimonios escritos” 
De hecho, en los momentos más antiguos de la historia egipcia, la esclavitud supone un tema poco atestiguado. Así, las grandes pirámides de los monarcas de las Dinastías III y IV no se construyeron mediante ejércitos de esclavos, sino por los “fellahs” (agricultores arrendatarios).Además estos trabajos, eran una forma de cumplir sus deberes con el Estado. En un decreto de Micerino, en relación a los obreros que trabajaron en su pirámide, se comenta la siguiente: “Su Majestad no quiere que se tome ningún hombre a trabajo forzado, sino que todos trabajen a su satisfacción…”

Desde los primeros tiempos, los prisioneros de guerra serían considerados como una especie de ciudadanos de segunda o tercera categoría, aunque de ello no hay constancia hasta el Imperio Medio. Pero aún así, algunos de estos esclavos conseguían alcanzar puestos de confianza, e incluso la libertad.

Los esclavos egipcios recibían anualmente productos de primera necesidad, como lino o ropa, además de manutención y alojamiento. En el antiguo Egipto, los esclavos adquirieron ciertos derechos legales, puesto que eran considerados personas. Dependían de sus dueños para subsistir, pero no para su estatus legal, lo que les permitía intervenir en ciertas actividades, como testificar en un tribunal.

Existen testimonios que atestiguan que un esclavo podía llegar a poseer alguna propiedad, o incluso explotar un negocio. Por otra parte, sus amos podían castigarles, pero nunca disponer de sus vidas, al menos teóricamente, ya que sólo podían ser condenados a muerte por los sacerdotes; todo esto era consecuencia de la concepción del Maat y el respeto de esta idea hacia la vida humana. 
En varias inscripciones funerarias, se puede ver el Libro de los Muertos: “No cometí iniquidad contra los hombres. No maltraté a las gentes… No comencé el día recibiendo una comisión por parte de las gentes que debían trabajar para mí y mi nombre no llegó a las funciones de un capataz de esclavos… No empobrecí a un pobre en sus bienes… No perjudiqué a un esclavo ante su amo”

No obstante, la condición de esclavo, sobre todos los encargados de las tareas más duras, no dejaba de ser triste, mientras que los ocupados en la casa real, o en el servicio doméstico de particulares ricos, llevaban una existencia más agradable. Cabe también destacar, que los esclavos en Egipto gozaron, por norma general, de una situación social y humana considerablemente mejor que en la mayor parte de las culturas de la antigüedad

El final del Imperio Antiguo se caracterizó por el surgimiento de extensos dominios territoriales, propiedad de templos o de poderosos, que englobaban a una serie de campesinos y obreros, vinculados a la tierra y casi sin posibilidades de liberarse de este lazo. Aunque es cierto que estos elementos eran jurídicamente libres, en la práctica se hallaban en una situación de semilibertad o servidumbre, situación que perduraría durante toda la historia antigua egipcia, y en especial en las últimas Dinastías. 
En el Imperio Nuevo se dio la esclavitud a mucha mayor escala, al producirse guerras en el extranjero y movimientos de pueblos, con la consiguiente abundancia de prisioneros de guerra y refugiados en el valle del Nilo. Aparte del botín de guerra o donaciones reales, los esclavos podían adquirirse mediante compra a los tratantes que recorrían las ciudades, aldeas y mercados con su “mercancía”. 
Para salir de una situación de miseria, o para saldar alguna deuda, existía también la autoventa. Otra forma de ser esclavo, era por nacimiento, cuando la madre era esclava, aunque el padre fuese libre, y obviamente cuando ambos eran esclavos. También podían alquilarse por determinados periodos de tiempo y para trabajos específicos. A los esclavos se les permitía arrendar y cultivar un terreno en las mismas condiciones que un oficial del ejército, un sacerdote o un funcionario. Sólo bastaba, según parece, la declaración del amo ante testigos, para hacer del esclavo “un hombre libre en las tierras del faraón”.

No obstante, los súbditos más desventurados del faraón, aparte de los esclavos destinados a las tareas más duras, eran los delincuentes, entre ellos oficiales o funcionarios hallados culpables de graves crímenes y corrupciones; se les desterraba a los lugares fronterizos más solitarios, o peor aún, enviados al Sinaí o a Nubia para realizar trabajos forzados, a menudo después de haberles cortado la nariz. Del trato que recibían estos desgraciados, existen variadas descripciones, la mayoría de ellas estremecedoras.

Como hemos podido ver, si bien la situación de los esclavos no era idílica, no llega al nivel desvirtuado que desde siempre se nos ha mostrado. Teniendo en cuenta su estado jurídico, no estaban en las condiciones de sus homólogos del resto de civilizaciones antiguas. De la misma forma, tampoco estaban a muy distinto nivel de los ciudadanos egipcios de estrato social bajo Y es que según Cyril Aldred en Los Egipcios: “La demarcación entre el esclavo y el ciudadano no era muy rígida. El esclavo personal de un egipcio de alta categoría sería mucho más importante que los campesinos indígenas”

Fuente: http://lahistoriaheredada.wordpress.com/2014/07/17/esclavos-y-condenados-en-el-antiguo-egipto/

martes, 24 de septiembre de 2013

Jeroglíficos: La escritura egipcia, como aprender a escribirlos y descifrarlos


Los jeroglíficos son los símbolos escritos que fueron utilizados por los escribas del antiguo Egipto.

El formulario del sistema de jeroglíficos de escritura desapareció en Egipto sobre el siglo A. C. y con él todo el conocimiento de cómo traducir los símbolos complejos. Más tarde en 1799, un francés llamado Champollion en Rosetta, Egipto junto con un ayudante (quien seria conocido hoy como Rashid) descubrió una piedra de granito negro del siglo II A.C que llevaba inscripciones egipcias, egipcio demótico (escritura común), y griegas. Mediante la comparación de los símbolos de los tres sistemas de escritura diferentes, fue capaz de empezar a descifrar los jeroglíficos del antiguo Egipto. La traducción fue un texto escrito por parte de sacerdotes en honor del faraón.
Los nombres de los faraones o de los extranjeros de escriben dentro de la cartela que representa el camino que realiza el sol desde el Oriente al Poniente y la línea es el horizonte

Les dejamos el alfabeto egipcio para que practiquen sus nombres y debajo una lectura que promete que con un curso de 15 minutos puedes leer jeroglíficos sin problemas

Curso de jeroglíficos

Traductor de Jeroglíficos